Comprende cómo tus experiencias tempranas o vivencias impactantes influyen en cómo te relacionas, y trabaja hacia una mayor seguridad interna.
¿Sientes que reaccionas de una forma que no puedes controlar? ¿Hay situaciones que activan emociones muy intensas aunque racionalmente sepas que no deberían afectarte tanto? ¿Te cuesta confiar, relajarte o sentirte seguro en tus relaciones?
Quizá llevas tiempo preguntándote por qué te ocurre esto o incluso has llegado a pensar que eres demasiado sensible, que deberías poder gestionarlo mejor o que hay algo mal en ti.
Pero muchas veces el problema no es que seas demasiado sensible ni que no sepas gestionar tus emociones.
Aquello que aprendiste para protegerte en el pasado tuvo un sentido. Pero hoy puede estar limitando la forma en la que te relacionas contigo mismo y con los demás. La terapia es un espacio para comprenderlo, integrarlo y construir una mayor seguridad interna.
Nuestra forma de sentir, reaccionar y relacionarnos se construye a partir de nuestra historia. Las experiencias tempranas, los vínculos importantes, las pérdidas o situaciones difíciles pueden dejar una huella que continúa influyendo en nuestro presente, incluso cuando creemos que ya lo hemos superado.
La terapia basada en apego, trauma y EMDR ayuda a comprender el origen de estos patrones, procesar las experiencias que siguen generando malestar y desarrollar una relación más segura contigo mismo y con los demás.
Si te sientes identificado con alguna de estas situaciones, este trabajo terapéutico puede ayudarte:
Vives con ansiedad, sensación de alerta o dificultad para relajarte.
Tu mente anticipa constantemente que algo malo puede suceder.
Tienes miedo al abandono o necesitas confirmar continuamente que todo está bien en tus relaciones.
Te cuesta confiar en los demás o sentirte seguro emocionalmente.
Repites patrones en tus relaciones aunque sabes que te hacen daño.
Te cuesta poner límites o expresar lo que necesitas.
Sientes que determinadas experiencias del pasado siguen teniendo un impacto emocional en tu vida actual.
Has vivido situaciones difíciles, pérdidas, rupturas o experiencias que dejaron una huella profunda.
Hay recuerdos o momentos de tu historia que siguen generando dolor, miedo, culpa o malestar.
No todas las heridas emocionales vienen de un único acontecimiento traumático. A veces surgen de experiencias repetidas, de necesidades emocionales que no fueron atendidas o de formas de adaptarnos que fueron necesarias en su momento.
El objetivo de la terapia no es cambiar quién eres, sino ayudarte a comprender por qué has aprendido a responder de determinada manera y acompañarte en la construcción de nuevas formas de sentirte y relacionarte.
Trabajo desde un enfoque integrador, combinando el trabajo en apego, trauma y herramientas como EMDR, adaptando el proceso a tu historia y necesidades.
EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento mediante Movimientos Oculares) es un enfoque terapéutico utilizado para trabajar experiencias que siguen generando malestar emocional en el presente.
A través de un proceso guiado y seguro, EMDR ayuda al cerebro a procesar recuerdos o experiencias que quedaron almacenados de una forma dolorosa, reduciendo la intensidad emocional asociada y favoreciendo una integración más saludable de lo vivido.
Puede ser útil para trabajar experiencias traumáticas, ansiedad, miedo, bloqueos emocionales, pérdidas, dificultades relacionales o situaciones que siguen afectando a la persona aunque hayan pasado años.
Exploraremos cómo tus experiencias pasadas han influido en la forma en que piensas, sientes y te relacionas hoy.
Comprender tu historia permite dejar de juzgar tus reacciones y empezar a relacionarte contigo mismo desde una mayor comprensión.
Trabajaremos para que aquellas experiencias que siguen teniendo una carga emocional puedan ser procesadas e integradas.
A través de herramientas terapéuticas como EMDR, podrás trabajar recuerdos y vivencias que continúan influyendo en tu bienestar actual.
Desarrollaremos recursos para regular tus emociones, aumentar tu sensación de seguridad y construir una relación más estable contigo mismo y con los demás.
Elige la opción que mejor se adapte a tu proceso: una sesión puntual o un bono con el que ahorras si decides continuar el acompañamiento a medio plazo.
Elige la opción que mejor se adapte a vuestro proceso: una sesión puntual o un bono con el que ahorráis si decidís continuar el acompañamiento a medio plazo.
Las estrategias que aprendiste para protegerte tuvieron una función. Fueron respuestas adaptativas a lo que viviste.
La terapia puede ayudarte a comprenderlas, transformarlas y crear una forma diferente de estar contigo mismo y con los demás.
Si buscas una psicóloga en Madrid especializada en apego, trauma y EMDR, estaré encantada de acompañarte en este proceso.
Resolvemos las dudas más habituales sobre la terapia individual.
Cada sesión tiene una duración de 50 minutos.
Ofrecemos ambas modalidades: podéis acudir a consulta presencial o realizar la sesión online, según lo que mejor se adapte a vosotros.
Sí, todo el proceso terapéutico está protegido por el secreto profesional y la confidencialidad.
Depende de la historia y las necesidades de cada persona. Trabajar el apego y el trauma suele requerir un acompañamiento continuado, que se revisa y ajusta a lo largo del proceso.