Un espacio estructurado y seguro para abordar la comunicación, los conflictos recurrentes y el distanciamiento emocional en la relación.
¿Sentís que cada conversación acaba en discusión?
¿Os cuesta entenderos y parece que habláis idiomas diferentes?
¿La relación ya no es como antes y la distancia emocional va creciendo poco a poco?
Muchas parejas llegan a terapia pensando que el problema es la comunicación. Sin embargo, detrás de las discusiones constantes, el silencio o el distanciamiento suele haber necesidades emocionales no expresadas, heridas que se activan en la relación o formas de vincularse que generan sufrimiento sin que ninguno de los dos lo desee.
La buena noticia es que estos patrones pueden comprenderse y cambiar.
La terapia de pareja ofrece un espacio seguro, respetuoso y libre de juicios donde ambos podéis expresar cómo os sentís, entender qué está ocurriendo entre vosotros y aprender nuevas formas de relacionaros desde la conexión y el respeto.
Si os sentís identificados con alguna de estas situaciones, la terapia de pareja puede ayudaros:
Sentís que ya no sabéis hablar sin terminar discutiendo.
Las mismas conversaciones se repiten una y otra vez sin llegar a ninguna solución.
Parece que convivís como compañeros de piso y habéis perdido la cercanía emocional.
Todo lo que uno dice o hace acaba molestando al otro.
La llegada de los hijos ha cambiado la relación y os cuesta encontrar vuestro espacio como pareja.
Existen dinámicas de dependencia emocional que generan inseguridad, miedo o desgaste.
Queréis fortalecer la relación antes de que el malestar siga creciendo.
No es necesario esperar a que la relación esté al límite para pedir ayuda. Cuanto antes se comprendan las dificultades, más fácil resulta construir nuevas formas de relacionarse.
Mi forma de trabajar es cercana, integradora y adaptada a cada pareja.
No busco encontrar culpables ni decidir quién tiene razón. Mi objetivo es ayudaros a comprender qué hay detrás de los conflictos y cómo las experiencias personales, el estilo de apego o las heridas emocionales pueden influir en vuestra manera de relacionaros.
Durante las sesiones aprenderéis a:
Trabajo desde un enfoque integrador, con una mirada centrada en el apego y el trauma porque muchas dificultades de pareja tienen su origen en formas de vincularnos que aprendimos mucho antes de conocernos.
Acudir a terapia de pareja no significa que la relación haya fracasado. Significa que ambos estáis dispuestos a comprender qué está ocurriendo y a daros la oportunidad de construir una relación más sana y consciente.
Si sentís que vuestra relación atraviesa un momento difícil y queréis recuperar la conexión, estaré encantada de acompañaros en ese proceso desde un espacio de confianza, respeto y seguridad.
Elige la opción que mejor se adapte a vuestro proceso: una sesión puntual o un bono con el que ahorráis si decidís continuar el acompañamiento a medio plazo.
Resolvemos las dudas más habituales sobre la terapia individual.
Cada sesión tiene una duración de 50 minutos.
Ofrecemos ambas modalidades: podéis acudir a consulta presencial o realizar la sesión online, según lo que mejor se adapte a vosotros.
Sí, todo el proceso terapéutico está protegido por el secreto profesional y la confidencialidad.
Depende de cada pareja y del motivo de consulta. Tras la primera sesión se define un plan orientativo que se revisa a lo largo del proceso.